miércoles, 5 de mayo de 2010

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Informática Médica

Informática médica es la aplicación de la informática y las comunicaciones al área de la salud, mediante el uso del software médico formando parte de las tecnologías sanitarias. Su objetivo principal es prestar servicio a los profesionales de la salud para mejorar la calidad de la atención sanitaria.
Tiene aplicación en todas las áreas de la medicina, como en laboratorios de análisis clínicos, dispositivos electrónicos para hacer mediciones, archivos de imágenes, software de gestión hospitalaria, de manejo de turnos, de historias clínicas, bases de datos de pacientes, entre otros.
Por tal motivo, la Informática Médica es un campo multidisciplinario que acoge a profesionales de áreas como la Biomedicina, diversas ingenierías como la Informática y Sistemas, Telecomunicaciones, Electrónica, administración y gestión, etc.
Algunas de las aplicaciones más conocidas de este campo de la informática se encuentran en el diagnóstico por imagen, la telemedicina, los sistemas de gestión hospitalaria y registro clínico electrónico.

Salud informática o informática médica es la intersección de las ciencias de la información, ciencias de la computación y la atención de la salud. Se ocupa de los recursos, los dispositivos y los métodos necesarios para optimizar la adquisición, almacenamiento, recuperación y utilización de la información en salud y biomedicina. Los instrumentos informáticos de la salud incluyen no sólo los ordenadores, sino también guías de práctica clínica, terminología médica formal, y de sistemas de información y comunicación.
Subdominios de (bio) médica o la atención de la salud incluyen la informática: la informática clínica, la enfermería informática, de imágenes de la informática, la información en salud, salud pública, la informática, informática dental, la investigación clínica informática, la bioinformática, veterinaria informática, la farmacia y la informática.


¿Que és una Mala Nutrición?

Los suplementos alimenticios son más importantes para personas que no puedan consumir una dieta balanceada que provea las calorías, vitaminas y minerales adecuados. En tales circunstancias, el cuerpo utiliza sus propias reservas para sobrevivir. Por ejemplo, la proteína que proviene del tejido muscular y las reservas de grasa, es convertida en glucosa, el mejor combustible del cuerpo.
Esto determina un desgaste del músculo, una rápida pérdida de peso y problemas metabólicos, que incluyen la formación de sustancias tóxicas llamadas cetonas - productos de excesivo metabolismo de grasas - en el cuerpo.
Descripción

El término suplementos alimenticios cubre cualquier adición a la dieta que intente mejorar el nivel general de nutrición. Las píldoras diarias de vitaminas son el ejemplo más familiar de tales suplementos.
Consideraciones

La mala nutrición que vacía las reservas de grasas y proteínas del cuerpo, puede desembocar en muerte por inanición. En realidad, la mayoría de las muertes por cáncer o SIDA ocurren por inanición. Aun cuando el cuerpo obtuviera las calorías adecuadas, una pérdida crónica de nutrientes específicos o una incapacidad para usarlos, puede desembocar en una enfermedad de insuficiencia. Por ejemplo, una pérdida de proteínas puede ocasionar kwashiorkor, enfermedad grave de insuficiencia, común entre niños de países con graves problemas de alimentación.
En los países industrializados, la mala nutrición es algo poco frecuente debido a la variedad y abundancia de alimentos disponibles. Sin embargo, hay instancias en la que la desnutrición es una grave preocupación. Entre las circunstancias o trastornos que incrementan el riesgo de mala nutrición figuran: · Cáncer, SIDA y otras enfermedades. · Síndrome de malabsorción y sensibilidad a alimentos · Alcoholismo · Anorexia nerviosa y otros trastornos mentales · Tratamientos quirúrgicos y médicos · Envejecimiento
Las personas saludables que consumen una dieta adecuada, no requieren suplementos. Aun así, millones de personas toman diariamente vitaminas y minerales. Generalmente estos suplementos no son necesarios, y son inocuos en tanto que no excedan las recomendaciones dietéticas sugeridas por las instituciones de salud.